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domingo, 1 de enero de 2012

La última noche del año (II)

Lucía es de las chicas que sonríen siempre.
De las que alegran el día a cualquiera que tiene la suerte de cruzar unas palabras - una mirada siquiera- con ella. Por eso Marcos no hace más que dar las gracias a los dioses habidos y por haber por ser una persona importante en su vida, por poder besar sus labios, abrazarla cuando tiene antojo de ello o verla llorar por alguna película, ya fuera comedia o drama. Está total e irrevocablemente enamorado de Lucía, y esto no es un secreto para nadie.
Y cuando la ve recogiendo la cocina a toda prisa porque <<¡solo quedan diez minutos para las campanadas!>> no puede evitar sonreír, cogerla en brazos y llevársela al sofá.

- ¿Qué haces? ¡Quita! ¡Tenemos que recoger la cocina o mañana nos dará mucha pereza!

Pero Marcos hace caso omiso y le planta un beso en la frente.

- Relájate, disfrutemos de los últimos minutos del año.

- Trato hecho, si mañana cuando me levante la cocina está recogida.- Lucía extendió su mano derecha, dispuesta a cerrar el trato.

Marcos le da un apretón de mano y sube el volumen de la televisión donde los dos presentadores de ese año hacen gala de los conocimientos que todos saben. Primero cuartos, luego campanadas, uvas y brindis y besos y abrazos varios. Ellos ya tienen sus 12 uvas preparadas en sendos platos sobre la mesita del salón.

- Prométeme que algún año iremos a celebrar la Nochevieja a la Puerta del Sol.- murmura Lucía, maravillada por las imágenes de todo el montón de gente impaciente , apelotonado en la plaza, frente al enorme reloj.

- ¿Para qué quieres ir allí? Debe ser agobiante.

- Debe ser mágico. Allí plantados entre toda esa gente gritando y riendo. Imagina nuestro primer beso del año ahí en medio.

Y Lucía sonríe, y cuando sonríe a Marcos se le caen todos los esquemas y no puede hacer mas que decir que irán juntos alguna Nochevieja a la céntrica Puerta del Sol, a darse ese beso que promete ser alucinante.

- ¡Ya empieza!

La joven coge los dos platos de la mesita y le pasa el suyo a Marcos. Los cuartos y Lucía mira expectante la televisión, con el enorme reloj extendiéndose en las 35 pulgadas.

Una.


Ambos se meten una uva en la boca y Marcos no le quita ojo de encima a la chica.

Dos. Tres. Cuatro.


Marcos no puede evitar reírse. Como todos los años, Lucía es incapaz de masticar a tiempo las enormes uvas que les trae su madre y termina retrasándose irremediablemente a pesar de sus esfuerzos. Van por la quinta campanada y Lucía acaba de conseguir tragar la tercera. Marcos deja su plato con las uvas restantes en la mesa, coge el rostro de Lucía entre sus manos y le susurra un Te Quiero para después besarla.

Las campanadas siguen sonando pero ninguno de los dos parece darse cuenta. Las uvas de Lucía caen al suelo y poco después se oye en todo el edificio de apartamentos gritos de felicidad mientras en la tele siguen saliendo imágenes de la puerta del Sol inundada de gente abranzandose. Ambos saben que van a llegar tarde a la fiesta a la que los han invitado, pero poco les importa.


___________________

Es 31 de Diciembre. Son las doce y un minuto. Si miras por una ventana verás a una familia feliz, abranzándose y besándose, deseándose buena suerte para el año que entra.
Si te vas un poco más allá ves a otra familia, más numerosa, el salón lleno de primos, tíos, abuelos y mascotas, jóvenes adolescentes que solo quieren irse de fiesta con sus amigos sin saber que puede que esa noche se pasen con el alcohol y acaben en un hospital.
También puedes ver a personas que se acuerdan de los que ya no están o llevan varios años sin estar.
Si miramos hacia un hospital podemos ver alegría y tristeza comprimidas entre unas cuantas paredes. Un bebé que llora por primera vez, una niña celebrando el fin de año con sus padres en una fría habitación de hospital donde lleva viviendo meses o una persona que exhala su último aliento.
Que mucha gente en muchos lugares del mundo piensan en familiares desaparecidos, mucha gente ni siquiera tiene casa o respira cada momento con el miedo a que una bomba derribe su vida por la guerra que asola su país. Que muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos y lo valioso que es.
Que, como Lucía, debemos sonreír y disfrutar de las cosas buenas de la vida y como Blanca, debemos apoyarnos en los que nos quieren y nos
van a ayudar siempre.


¡Feliz Año Nuevo!



3 comentarios:

  1. ¡¡Feliz Año Nuevo!! :) Espero que este 2012 sea un buen año para ti (y a ver si nos vemos en alguna ^^).

    Un besote, guapa!

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  2. ¡FELIZ AÑO!

    Oh...wait...again...

    *croquetaolearsataconeo*

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