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domingo, 29 de enero de 2012

Salir con chicas que leen

"Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca. 

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella. 

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace. 

Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo. 

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos. 

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba."




Rosemarie Urquico
Charles Warnke

Anoche, una amiga me envió un enlace a un artículo. Lo que acabáis de leer es parte de ese artículo (que podéis leer completo si hacéis click AQUI) Cuando esta mañana lo he leído me ha gustado muchísimo a pesar de que lo leo sabiendo en todo momento que no por en cantarte leer tienes que ser una chica a la que no le gusta salir de fiesta, o que a las chicas que se conocen saliendo una noche a un bar tienen que ser superficiales y no les guste leer. Tampoco implica que las chicas que les guste la literatura tiene que interesarle la poesía, o ser una intelectual... 
Opino que artículos como este hay que leerlos con la mente abierta, sonriendo por pequeños guiños y sobre todo si te sientes identificada con alguna que otra frase.  

lunes, 9 de enero de 2012

Porque, menos estudiar, todo vale

Como, por ejemplo, hacer una entrada offtopic para mostraros orgullosa los regalos que me han traído Sus Majestades de Oriente.
Como ya hice el año pasado, esto va de que yo hago fotos a mis regalos, os hablo de ellos, os los enseño y si queréis me contáis los vuestros en los comentarios o hacéis  vuestra propia entrada en vuestro blog y luego os pasáis por aquí para decírmelo y yo pueda pasar a cotillear, como bien sé hacer ¿eh? ¿Qué os parece?

Este año también me he pasado por la cabalgata oficial de la localidad donde vivo y, pero me ha decepcionado enormemente, los niños ya no son entrenados como antaño, estábamos a seis metros de las carrozas y apenas un triste par de caramelos del calibre 5 llegaban a nuestros pies. Se ve que la crisis también ha llegado a los entrenamientos pre-cabalgata de Reyes. Una pena, yo que quería un buen chichón en la cabeza para que el día fuera redondo.
Pero aún queda lo peor... si, primero fue Antología de Villancicos (a escuchar en los pequeños comercios), después Recopilación El Chiquirritín. Siglo XV hasta la actualidad (para torturar tu oídos mientras compras en supermercados, como, por ejemplo, el Ahorramás) y por último la novedad, el culmen de la música navideña, a escuchar en las Cabalgatas de Reyes; Villancicos Choni-Flamencos, sólo si quieres que te sangren los oídos. Así es, casi hubiera preferido dos disparos limpios de caramelos.

En fin, después de semejante tortura y de cenar copiosamente en casa de una amiga (sí, la misma del año pasado, la misma que podéis encontrar clicando AQUI o AQUI) tocaba volver a casa y dormir plácidamente hasta que fueran las 9:30 del día siguiente y tocara bajar a abrir regalos desperdigados por el sofá.
Porque el 6 de enero es el único día que no me importa madrugar :)


Porque leer es un placer

Empecemos primero por lo literario, como todos los años no podían faltar libros entre mis regalos.
1) Satán Madrid de Miguel Ángel Linares; regalo de una servidora a una misma servidora. Lo vi, me llamó mucho la atención del argumento y que estuviera ambientado en Madrid, no tenía un precio excesivamente alto, tenía que estrenar mis tarjeta de socio de Fnac... fue el destino, definitivamente. ¿Argumento? Periodista que acaba investigando numerosas muertes y desapariciones de mujeres en Madrid. Todas llamadas María.

2) La Puerta Oscura. El Viajero de David Lozano; el primer volumen de  una trilogía a la que tenía ganas desde que salió, allá por el 2008 (apenas ná) El libro cuenta las aventuras de Pascal, que la noche de Halloween atraviesa una puerta que conecta con el mundo de los muertos mientras otra criatura la atraviesa en sentido contrario llevando el caos, la muerte y el terror a la cuidad de París.



Antes muerta que sencilla

Porque aunque sea un catástrofe a la hora de maquillaje y de entender de estas cosas de mujeres, también me gusta arreglarme de vez en cuando (y a mi madre también que lo haga que ya tienes una edad, hija, por arreglarte un poquito no pasa nada)
Así que ahí está, paleta de sombra de ojos que probablemente me dure hasta que tenga unos 60 años (12 meses arriba, 12 meses abajo).
El perfume de Mango, Lady Rebel (soy rebelde porque el mundo me ha hecho así). Soy muy fan de ir a la sección de perfumería de cualquier supermercado o tienda y salir de allí oliendo a mil cosas, probar si no todas, casi todas las fragancias expuestas, ya sea en mi piel o en papelitos. Y ésta me encantó así que no pude hacer otra cosa que darle el tostón a mi madre para que me lo comprara, aprovechar cada vez que salía el nuncio en la tele para dedicarle una miradita o soltarle mensajes subliminales como bien me enseñó Elvisa YM. Por lo visto funciona así que no dejéis de seguir sus consejos. La cosa negra con tachuelas es un bolsito demasiado pequeño y sin correas que no se exactamente para que lo utilizaré pero que venía con la colonia.


Fontanero salva-princesas a tiempo parcial. Rock Star a tiempo completo.

Así es, los Reyes se han portado, nada mas y nada menos que el Super Mario Bros Wii y el Guitar Hero. Warriors of  Rock + guitarra tan moderna que no parece una guitarra, todo en uno.

El Super Mario Bros lo deseaba porque es uno de los juegos mas divertidos a los que he jugado en compañía. A solas es un poco estresante ya que no tienes a nadie que te pueda salvar cuando corres peligro. En serio, para reuniones con amigos es genial. Garantizado.

Y respecto al Guitar Hero, poco puedo decir, me apasiona este juego desde que di mi primer concierto desastroso con él. No en mi casa, obviamente, por aquel entonces yo no tenía ni la Wii, pero esa es otra historia. Lo dicho, aun soy muy patosa, no consigo pasar del nivel medio pero dejarme un par de meses a solas con la guitarra ultra moderna y con el juego. MUAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA


Yo para ser feliz necesito calor
Por todos es conocido ( y sino, pues ahora lo sabréis) que soy una persona muy friolera.
De ahí estos tres regalos que prometen darme calor. Un jersey blanco precioso, del cual estoy enamorada y que queda alucinantemente bien puesto.
Unos calcetines bien gordos, de rayas, obviamente como todos mis calcetines, para estar por casa.
Y unas zapatillas en plan bota, de suela blandita, como las que me trajeron el año pasado y bien calentitas, para que mi pies que siempre tienen a la congelación puedan sobrevivir al invierno sin amputaciones (pero qué exagerada, leñe)


Cosas varias
1) Poster Londinense para decorar la habitación. He tenido que mover al Harry Potter de  13 años de sitio pero ha merecido la pena (Lo siento, Harry), ahora queda precioso.

2) Un atrapasueños. Hacía tiempo que llevaba queriendo uno y aunque me hubiera gustado un poco más grande, mi madre me lo compró para el coche así que es en tamaño portátil. Aun así es un atrapasueños, debe estar en cerca de la cama, y ahí lo he puesto, sea pequeño o grande.

3) Guantes, sí, regalo estrella de todas las navidades, pero es que por unos motivos u otros acabo  perdiéndolos así que aquí tengo mis guantes nuevos, de nuevo una mezcla de guantes normales y guantes sin dedos, que espero que me duren bastante.







La música y yo (Volumen III) si quieres ver los primeros volumenes... aqui

Pues... ¿Cómo podía faltar algo de Avenged Sevenfold? Os presento mi nueva y preciosa, grandiosa, adorable y jadsbfskhdfahbvs *-* sudadera de mi grupo de música favorito. ¿Es legal enamorarse de una prenda de ropa?

Por otro lado, el Cd del mismo grupo y titulado exactamente como el grupo. Por cortesía de mi hermana pequeña, que la quiero y adoro (peloteo modo ON) llevaba mucho tiempo tras este CD, pero no conseguía encontrarlo y resulta que el último ejemplar se lo había llevado mi querida hermana allá por el mes de octubre.
Si queréis escuchar mis dos canciones favoritas del Cd (y de paso escucharles a ellos) podéis hacer clik AQUI para la más suave que enamora a todo el mundo que la oye o AQUI para la primera canción que escuché del grupo, abstenerse aquellos que se desmayen con sangre, el videoclip no es apto para sensibles.


Y por último...


El regalo que me ha llegado en último lugar (lógica aplastante ¿eh?) Pues si, este regalo me lo dio ayer el personajillo que escribe las entradas que podéis leer si clicais sobre estas letras.
Es un libro que me llamó enormemente la atención cuando me compré el autorregalo que he mencionado más arriba. De hecho, la decisión era uno u otro, y al final opté por el otro. Pero él ha querido que no me quedara sin leerme este asi que me lo ha regalado. Dedicado y todo ¿eh? No os creáis que ha sido un "Bah, toma, ahí tienes el dichoso libro por el que lloraste cuando decidiste elegir el otro" No, no, ha sido un regalo con cariño.

Ya pensaré en algo con el que agradecerle este detallazo. Solo dame tiempo.
Si os interesa saber de qué va, os diré que una pareja de psicópatas han secuestrado a una chica de 16 años y además de torturarla lo retransmiten por internet. Un viejo profesor de psicología enfermo y jubilado se convierte en la única vía de escape de la joven.
¿Se parece o no se parece a un capítulo de Mentes Criminales? (para los que no sepan que es Mentes Criminales, no se a que esperan para el visionado del primer capítulo) Estoy deseando empezarlo.

Y esto es todo. No puedo alargar más la espera aunque podría coger cosas de mi habitación e inventarme que son regalos pero debo estudiar.
¡Ah, sí! Se me olvidaba. Retiro lo dicho sobre que quería estudiar y quería ponerme frente a unos apuntes y blablabla... estaba borracha o drogada o me manejaban o algo, seguro.

¡Espero que vuestros reyes hayan sido tan generosos como los míos! ¡Suerte con los exámenes de enero o febrero y mucho ánimo para la vuelta a la rutina!

domingo, 1 de enero de 2012

La última noche del año (II)

Lucía es de las chicas que sonríen siempre.
De las que alegran el día a cualquiera que tiene la suerte de cruzar unas palabras - una mirada siquiera- con ella. Por eso Marcos no hace más que dar las gracias a los dioses habidos y por haber por ser una persona importante en su vida, por poder besar sus labios, abrazarla cuando tiene antojo de ello o verla llorar por alguna película, ya fuera comedia o drama. Está total e irrevocablemente enamorado de Lucía, y esto no es un secreto para nadie.
Y cuando la ve recogiendo la cocina a toda prisa porque <<¡solo quedan diez minutos para las campanadas!>> no puede evitar sonreír, cogerla en brazos y llevársela al sofá.

- ¿Qué haces? ¡Quita! ¡Tenemos que recoger la cocina o mañana nos dará mucha pereza!

Pero Marcos hace caso omiso y le planta un beso en la frente.

- Relájate, disfrutemos de los últimos minutos del año.

- Trato hecho, si mañana cuando me levante la cocina está recogida.- Lucía extendió su mano derecha, dispuesta a cerrar el trato.

Marcos le da un apretón de mano y sube el volumen de la televisión donde los dos presentadores de ese año hacen gala de los conocimientos que todos saben. Primero cuartos, luego campanadas, uvas y brindis y besos y abrazos varios. Ellos ya tienen sus 12 uvas preparadas en sendos platos sobre la mesita del salón.

- Prométeme que algún año iremos a celebrar la Nochevieja a la Puerta del Sol.- murmura Lucía, maravillada por las imágenes de todo el montón de gente impaciente , apelotonado en la plaza, frente al enorme reloj.

- ¿Para qué quieres ir allí? Debe ser agobiante.

- Debe ser mágico. Allí plantados entre toda esa gente gritando y riendo. Imagina nuestro primer beso del año ahí en medio.

Y Lucía sonríe, y cuando sonríe a Marcos se le caen todos los esquemas y no puede hacer mas que decir que irán juntos alguna Nochevieja a la céntrica Puerta del Sol, a darse ese beso que promete ser alucinante.

- ¡Ya empieza!

La joven coge los dos platos de la mesita y le pasa el suyo a Marcos. Los cuartos y Lucía mira expectante la televisión, con el enorme reloj extendiéndose en las 35 pulgadas.

Una.


Ambos se meten una uva en la boca y Marcos no le quita ojo de encima a la chica.

Dos. Tres. Cuatro.


Marcos no puede evitar reírse. Como todos los años, Lucía es incapaz de masticar a tiempo las enormes uvas que les trae su madre y termina retrasándose irremediablemente a pesar de sus esfuerzos. Van por la quinta campanada y Lucía acaba de conseguir tragar la tercera. Marcos deja su plato con las uvas restantes en la mesa, coge el rostro de Lucía entre sus manos y le susurra un Te Quiero para después besarla.

Las campanadas siguen sonando pero ninguno de los dos parece darse cuenta. Las uvas de Lucía caen al suelo y poco después se oye en todo el edificio de apartamentos gritos de felicidad mientras en la tele siguen saliendo imágenes de la puerta del Sol inundada de gente abranzandose. Ambos saben que van a llegar tarde a la fiesta a la que los han invitado, pero poco les importa.


___________________

Es 31 de Diciembre. Son las doce y un minuto. Si miras por una ventana verás a una familia feliz, abranzándose y besándose, deseándose buena suerte para el año que entra.
Si te vas un poco más allá ves a otra familia, más numerosa, el salón lleno de primos, tíos, abuelos y mascotas, jóvenes adolescentes que solo quieren irse de fiesta con sus amigos sin saber que puede que esa noche se pasen con el alcohol y acaben en un hospital.
También puedes ver a personas que se acuerdan de los que ya no están o llevan varios años sin estar.
Si miramos hacia un hospital podemos ver alegría y tristeza comprimidas entre unas cuantas paredes. Un bebé que llora por primera vez, una niña celebrando el fin de año con sus padres en una fría habitación de hospital donde lleva viviendo meses o una persona que exhala su último aliento.
Que mucha gente en muchos lugares del mundo piensan en familiares desaparecidos, mucha gente ni siquiera tiene casa o respira cada momento con el miedo a que una bomba derribe su vida por la guerra que asola su país. Que muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos y lo valioso que es.
Que, como Lucía, debemos sonreír y disfrutar de las cosas buenas de la vida y como Blanca, debemos apoyarnos en los que nos quieren y nos
van a ayudar siempre.


¡Feliz Año Nuevo!



Y como este año he sido buena...

Pues voy a  probar suerte con esta oportunidad que ofrece Fnac para empezar el año de una manera... increíble, diría yo.
A unas horas de que se cierre el plazo del concurso, voy a estar entretenida un ratito soñando con aquellas cosas que me compraría si tuviera, por ejemplo... qué se yo, una cifra al azar, ¡pum! 2012 euros. Si como yo, queréis probar suerte solo tenéis que hacer clik AQUI y escribir vuestra propia Wishlist.
¡Vamos allá! 



Libros:

Total Libros: 458, 2 €

Música: 

Cine y Series: 
Total Cine y Series: 590, 81

Videojuegos:
Total Videojuegos: 71, 9 €


Foto y Video:

Total Foto y Video: 529 €
TOTAL: 1792, 8 €

La última noche del año (I)

- Repitamos, primero vienen los cuartos, rápidos, que nos preparan para lo que serán las campanadas.

- Muy cierto. Cuidado con no confundirlos con las verdadera campanadas.

- ¡Qué nervios! ¡La Puerta del Sol  es un hervidero de emociones, señoras y señores, apenas quedan cinco minutos para dar la bienvenida al nuevo año.

Blanca miró a su alrededor. El salón iluminado y más vacío que nunca le devolvió la mirada, dura y cruel, como riéndose de ella. Cerró los ojos deseando en silencio oir el ruido de las llaves al salir de uno de los bolsillo de su abrigo e introducirse en la cerradura. Ya podía verle entrando por la puerta, corriendo hacia ella, abrazándola hasta dejarla sin respiración, besándola hasta irritarle los labios.
Pero nada de eso sucedió, la presentadora del programa especial dio un grito nervioso anunciando que quedaban cuatro minutos para las campanadas y Blanca abrió los ojos, despacio, con un peso frío anclado en su estómago al darse cuenta de que Alex no iba a volver.

- ¿Seguro que no quieres venir, cielo? Estarán todos, incluso el pequeño Diego que seguro que consigue animarte un poco. Te echamos de menos, cariño. Y es la última noche del año, no deberías estar sola en casa, tienes que distraerte, aquí vas a pasártelo bien...

La voz de su madre aun resonaba en su cabeza, como las vagas excusas que había respondido ella con la mirada ausente, perdida.
No, había pasado las cuatro últimas Nocheviejas en casa, con él, con sus carcajadas cuando Blanca se atragantaba con las uvas y su beso de Año Nuevo. Solo se bastaban ellos para hacer perfecta una noche especial. Él se había ido hace un mes, cuando su cuerpo no pudo aguantar más el peso de la enfermedad que le acosaba desde hacia un año y ahora Blanca iba a pasar la Nochevieja dejándose llevar por los recuerdos y la tristeza.


Esta es la última, lo prometo. A partir de mañana empezaré a salir, seguiré adelante, como te prometí. Pero déjame estar contigo una noche más.

Los cuartos comenzaron a sonar mientras los presentadores y toda España aguardaban con expectación. Blanca ni siquiera hizo amago de coger sus doce uvas. Se quedó acurrucada en el sofá, viendo sin ver, oyendo sin oír, como se cerraba un año recordando todos y cada uno de los momentos vividos a su lado.
Las doce campanadas terminaron y estalló el júbilo.

Blanca cerró los ojos mientras dos lágrimas caían por sus mejillas, sintiendo una caricia y un beso en la frente.

- Feliz Año nuevo, Alex.

Media hora después salía de su apartamento, esquivando a todas aquellas personas ebrias de felicidad que inundaban las calles de Madrid, camino a casa de sus padres.
Para bien o para mal, había cerrado un capítulo de su vida. Ahora tocaba avanzar.

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